Con ganas de más....

 
     

Hola!

Después del viaje de septiembre del año pasado, este año he tenido la oportunidad de volver a viajar a Burkina el mes de mayo (entero! toma!) y aunque ya lo empiece a ver lejano en el tiempo, aún no he podido contarlo por aquí... Los motivos? pues bueno, teniendo en cuenta que ya han pasado unos meses, podría poner la excusa del tiempo, del trabajo, del verano y la playa, pero no. No lo he hecho porque después del viaje he pasado un tiempo bastante "fastidiado", no debido al viaje, que ha supuesto uno de los meses más intensos de mi vida; me ha pasado de todo: si la primera vez tuve un pequeño encuentro con un anopheles (el mosquito de la malaria) [creo que esto lo omití en el primer relato, pero tranquilos, estoy bien, sólo fueron un par de días]  esta segunda viví un robo en primera persona, se me rompió la cámara, me desmayé por la calle, me abrí la barbilla; total que ya conozco la sanidad pública y privada de Burkina, y las comisarías de policía (y consulados).

""Pues vaya viaje que se ha pegado el colega!!...""

Alguien lo ha pensado? Pues nada más lejos de la realidad! Si pudiera volverme mañana, y quedarme allí por tiempo indefinido... Oiga ud; cuándo sale el avión?

A lo que iba, que he estado con unos problemillas médicos independientes de Burkina, pero para los que un mes por aquellas tierras no era lo mejor, y mi cuerpo se ha resentido bastante estos meses, y cuando el cuerpo se resiente de algo durante mucho tiempo, acaba afectando a la cabeza. Llevo ya un tiempo mejor, y lo que necesitaba para poder escribir, era que me apeteciera hacerlo, de modo que allá voy;

 Este relato no va a ser como el anterior, ha sido un mes allí, y si lo cuento como en el otro, más que un relato acabaría siendo una biblia (y la ciencia ficción no es lo mío), de modo que iré por trozos, habiendo tres grandes partes; primeros 10 días, luego un viaje al sudoeste del país, y por último las dos últimas semanas en Ouahigouya, después de quedarme sin cámara (gracias Víctor, Cris y Claudia por dejarme la vuestra) y con mis cuatro puntos en la barbilla.

Cuando acabe, pondré un resumen sólo con las fotos, sin texto, y una selección de fotos de todo el viaje, aunque probablemente el que no lo vaya a leer, esto ya no lo habrá leído, así que pondré una letra llamativa...

Una última puntualización es que cuando acabéis con una galería, teneis que darle al "atrás" del navegador para volver a esta página, y que en todas las galerías os podéis mover tanto con el click del raton como con las cuatro flechas!! (mucho más cómodo en algunas)

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         Parte I:  La primera semana

         Parte II:  Viaje a Gaoua, Banfora y Bobo

         Parte III:  Final de la estancia EN CONSTRUCCIÓN

 

 

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Parte I:  La primera semana

 

   

31 de abril, se me acaba el contrato en el INE..... 30 de abril, salgo para Valencia a coger el avión...

Después de un viaje largo, Valencia - París - Niamey - Ouagadougou, ya hemos llegado! El mes de mayo en la zona de Burkina es un mes caliente, las lluvias se supone que empiezan en junio, luego uno va mentalizado de que va a pasar calorcito... pero cuando bajas del avión, y notas un agobio más digno de una sauna tu mente te dice.. madre mía el aire caliente que tira el motor del avión... pero no. Te alejas del avión, y la cosa sigue igual, te metes en el bus que te lleva los 20 metros que te separan de la terminal, y sigue igual, pasas por aduana, pillas las maletas, sales del aeropuerto.. y ya te resignas.. vas a pasar un calorazo que ni se parece a lo que imaginabas...

En el viaje para llegar hasta Ouahigouya (que ya conozco! me acuerdo hasta de los pueblos!) se nos hace de noche, y el conductor para no dormirse para a comprar una semilla que comen ellos cuando no quieren cerrar los ojos... y es tan majo, tan majo, que me ofrece un trozo... pero qué cosa más mala! toda la lengua áspera en cosa de segundos, y luego el paladar... pero claro, no vas a escupirla por la ventana, de modo que la última hora de viaje con unas ganas de lavarme la boca...

Ya en Ouahigouya, al llegar a la mansión R&R, por fin conozco a Claudia!!! Porque en navidad al final me quedé con las ganas.. y es la cosa más bonica del mundo!!! (tampoco puedo decir lo contrario, pero en serio, es que estaba para comérsela!!) Al ser de noche, ya el tema "calor de cojones" está un poco apartado, aunque en la habitación hay aire y ventilador, de modo que se hace sufrible.

Qué ganas de ir al orfanato! con el follón del viaje casi ni me acordaba! Pero la verdad, sinceramente, los enanos no se acordaban de mi :( Amssetou, que es una de las cosas más bonicas que hay (había, pues ha cumplido ya los 4 y se ha ido con su familia) yo creo que le sonaba lo de un blanco con una cámara, y está muy maja desde el principio.

Los primeros días son de toma de contacto, mi hermana, María, que se vino las primeras dos semanas, todavía no conoce nada de aquello, y hacemos las visitas de rigor para concer el CREN, vamos al cole a la hora de recoger a los peques mayores, y salimos a dar algún paseo por "el barrio". Se dió la casualidad de que estaban celebrando una boda, y lo que suele ser oscuridad absoluta se convirtió durante un momento en mucho tráfico (unos 5 coches y 5 motos) iluminando las calles de tierra.... conseguí hacer una foto que ahora está en mi comedor impresa en lienzo a metro y medio por medio metro :)

No lo he contado, pero porque hay que leerse la primera parte! el CREN es uno de los proyectos de intervida aquí, es un centro a donde acuden las madres con hijos enfermos para recibir asistencia médica. Suelen quedarse allí unos 10 días o 2 semanas, si pueden, y a los niños se les va haciendo un seguimiento diario...

       Llegada a Ouahigouya, visita al orfanato y paseo nocturno
   
       Visita al CREN y piscina con los peques
     

 

 

   

Bueno, empieza el movimiento! Al igual que el primer viaje, mis días aquí van a ser lo más moviditos que pueda, de modo que empiezo ya haciendo salidas con la ONG. La idea no ha cambiado, BIBIR, que es el nombre que recibe la rama local de intervida en Burkina Faso, organiza diariamente salidas de producción, de sanidad, de educación y del CREN. Como María es médico, pues ella empieza saliendo con los de sanidad, yo como estaré un mes, iré más adelante con ellos, ya que son 4 y en el coche solo cabe uno (aunque son tan serviciales que si digo que quiero ir con capaces de arreglarlo para que quepa). Total, que yo salgo con producción a visitar los jardines.

Qué son los jardines? En los meses que hay entre época de lluvias y época de lluvias, que viene siendo casi todo el año, los campos están secos secos, y para buscar aguas, tienen que hacer pozos (como toda la vida en nuestra parte del mundo, pero hace cuatro siglos, vamos) y BIBIR tiene acuerdos con varios pueblos de la zona del Yatengá, cercanos a Ouahigouya, por los que les ayudan a hacer y mantener los pozos para poder cultivar en época seca. El mayor problema al que se enfrentan, es que en cuanto cae un poco de agua, arrambla con todo, desde vallas, plantitas, árboles hasta los mismos pozos, pues la estructura que usan no parece muy duradera. Es por esto que están ayudando a los hombres a reforzar los laterales de los pozos con paredes de ladrillo y cemento.

Otra de las cosas que me llevan a ver son una especie de presas que están haciendo en los cauces de los ríos (más bien ramblas), tienen los cauces con montones de piedras preparadas, y BIBIR les lleva mallas de alambre para que anclen las piedras, porque sino cuando baja el agua, se lo lleva todo. Estos pequeños diques de contención consiguen dejar el agua rebalsada y ellos la aprovechan para regar. Probablemente también la aprovechen para bañarse y beber, y también es probable que sea en ese orden , pero son cosas que resulta más agradable no pensar...

        Jardines de BIBIR
     

 

 

 

 

 

El orfanato de BIBIR, como ya sabréis, acoge a niños huérfanos de madre desde los pocos meses hasta los cuatro años, con la condición de que la familia haga un seguimiento de los niños para que luego se pueda llevar a cabo una reinserción que no suponga un trauma para unos pequeñajos que, hablando claro, pasan de tener tres comidas al día, unas condiciones higiénicas envidiables, y un ambiente agradable muy bien llevado por la dirección del orfa, a vivir en casa de sus padres. Probablemente su madre no fuera la única mujer de su padre, luego pasan a ser las hijas de una mujer fallecida, y de ellas se hacen cargo desde las abuelas, hasta otras mujeres del mismo padre, pasando por hermanas mayores... si, todo en femenino, no es un error...

Bueno pues resulta que hay tanta demanda para el orfanato, que hay muchos casos en los que por falta de plazas no se puede acoger a los pequeños, y lo que hacen es dar formación a algún familiar (familiara, claro) y les van proporcionando aquello de lo que carezcan para que los niños puedan superar la pérdida de su madre. Hay que recordar que cuando un niño pobre queda huérfano en un país  como Burkina, el problema fundamental es que la leche en polvo es tan cara que la familia no se puede permitir comprarla, y dado que es el único alimento de un recién nacido, su suministro es vital para una familia sin medios económicos.

Durante estas salidas se hacen visitas domiciliarias a estas familias para hacer un seguimiento de los niños, por si surge algún problema de salud, porque de hecho, más de uno ha tenido que estar ingresado anteriormente en el CREN.

En esta salida, venía uno de los guardas del orfa como copiloto, ya que son únicos que saben llegar a los pueblos en los que viven los críos. Esto es digno de puntualizar; supongo que ya os imaginaréis que allí las comunicaciones están un poco chungas, y que es difícil llegar de un sitio a otro, y esas cosas, pero no, no os lo podéis ni imaginar. Salvo las cuatro carreteras (autopistas dicen ellos, y cobran por ello) importantes del país, que no se cortan casi nunca, todo el resto de la red de carreteras de Burkina faso es... cómo decirlo... es una red dinámica, que hoy se va por entre estos dos setos, y mañana como ya no hay setos porque los han cortado para hacer un  techo de una casa, pues se va por aquél árbol, y luego a la derecha, por las huellas de las motos, pero si pasado mañana llueve, pues si te fijas en el árbol grande.... total, que es más fácil llegar al país de nunca jamás (segunda estrella a la derecha, no lo olvidéis) que a un pueblo pequeñito perdido por África.... a no ser que lleves a uno de los guardas del orfanato! en cuyo caso, igual sólo te pierdes un par de veces ;)

A lo que iba, que el guarda que venía, cada vez que me veía sacar la cámara, empezaba a reírse.... pero no fallaba, cámara fuera, carcajadas (muy tímido y muy educado), y ya fue la leche que una vez que saqué la cámara para hacer fotos (cuando digo que saco la cámara, es que la cojo del cuello, porque si no hay mucho polvo, rara vez desaparece de mi cuello) había un negro (lógicamente) haciéndome una foto con el móvil!!!! con todo el descaro del mundo! yo siempre con cuidado, pidiendo permiso, y me doy la vuelta y me veo a 4 negros muertos de risa y uno haciéndome una foto con el móvil.... no es que me ofendiera, pero un poco.. mono de feria... pues sí...

En fin, que yo también le hice una foto! =)

        Salida de control con el orfanato
   
     

 

 

 

 

"El día que vi matemáticas en la llanura de Koumbri"

Koumbri es un pueblo bastante extenso situado a algo menos de una hora (creo) de Ouahigouya, que ya visité en septiembre un par de veces. Hoy he vuelto a salir con producción porque quieren ver cómo van una especie de estercoleros que están ayudando a construir. Los veréis en las fotos, son unos 5 metros cuadrados, con unos muros de un metro de alto, hechos con cemento y piedras (el cemento es lo que proporciona BIBIR) en los que van poniendo, si no recuerdo mal, ratrojos mezclados con ... cacas?... con el objetivo de hacer abono para la tierra. Cuando ves uno, dices, mira qué curioso.. pero cuando te llevan a ver unos 20, pues cansa un poco, porque al fin y al cabo, son todos iguales! aunque bueno, como me encanta pasear, y no hay dos zonas iguales, no me importa parar treinta veces con el coche a lo largo de toda la mañana porque cada sitio es único, y hay alguno muy curioso..... recuerdo uno que, de no ser por el árido suelo, y la falta de agua, parecería un pequeño oasis en medio de la llanura...

También me crucé con un hombre que estaba haciendo telares de la forma más rudimentaria posible (volvemos a lo de siempre, como aquí hace cuatrocientos años), con un hombre que se dedicaba a la apicultura (se ven dos tipos de panales, unos que son como cajas, que son los "modernos" y otros que son unos rollos de paja, que son como los que salen en los documentales de La 2, se dejan en los árboles y luego supongo que serán de un solo uso, porque me da a mi que es más fácil desmontar un mueble de Ikea que un panal de esos).

Y finalmente (en las fotos, al principio) la aplicación matemática.....

Los negros estaban haciendo curvas de nivel en el suelo!!!! Ya sabéis, curvas de nivel es lo que se ve en los mapas del tiempo con las curvas de presión atmosférica (isobaras) pero aquí lo aplican a la situación. La idea es poner tiras de piedras que estén exactamente al mismo nivel de modo que cuando llueve un poco, el agua se queda encharcada durante un tiempo para que la tierra pueda absorberla y mejorar la fertilidad de la tierra. Yo cuando me explicaron lo que estaban haciendo, intenté explicarle al técnico de BIBIR lo que os estoy contando, pero yo creo que no se enteró mucho. Me llamó mucho la atención el ver que de repente se ponen 20 personas a mover piedras mientras uno con un nivel va diciendo hacia dónde tienen que ir...

Ya de camino de vuelta, paramos por el ayuntamiento a saludar al funcionario de turno, no se si era el alcalde, el secretario, o qué, pero fue algo muy formal, nos sentamos en su "despacho" y le estuvieron preguntando cosas sobre la cantidad de habitantes que había allí, pero la verdad, con un censo de 1997 no se podían hacer muchas maravillas. He entrecomillado despacho porque un despacho allí, es una habitación con una mesa llena de papeles (hasta aquí todo normal) con unas sillas dignas de haber sido utilizadas durante 40 años en la feria de cualquier pueblo manchego, una puerta que ni se abre ni se cierra, un calor insoportable, y una cola de 15 personas en la puerta haciendo cola, aunque nosotros pasamos por delante, y no solo no se quejaban, sino que se acercaban a saludarte y a darte las gracias....

Una fotito de rigor con el colega en cuestión, y de vuelta para casita

      Koumbri
   
     

 

 

   

El final de la semana transcurre con tranquilidad; hay dos días que no puedo hacer salidas porque quería ver el hospital local, y tuve que ir dos mañanas, una para pedir permiso, y otra para verlo. No me dejaron hacer fotos, pero os lo cuento;

Lo primero que ví fue la sala de maternidad. Me quedé con las ganas de sacar el trípode, era una sala de unos 20 metros cuadrados, con ventanas de hierro (de las que se ven en las fotos, tipo contraventanas sin cristales) a ambos lados pero muy oscuro todo. Unas 8 camas con al menos 8 madres y sus respectivos recién nacidos. Las camas son del estilo de psiquiátrico de los años 80; estructura de metal oxidada con un colchón de gomaespuma con una funda rota por mil sitios, dejando al descubierto el amarillo del relleno. Las madres son las que llevan sus propias telas para acostarse y tapar a los bebés. En serio, una foto lo habría descrito mucho mejor.. pero yo salí de allí con un sabor amargo en la garganta.

Las instalaciones del hospital, fuera de las cuatro o cinco edificaciones, sirven para que los familiares se queden mientras hay alguien ingresado, por lo que se ve a mucha gente durmiendo en el suelo y preparando la comida. Uno de los enfermos que vimos luego resultó ser un familiar que mientras dormía en un jardín por la noche, en la oscuridad, fue atropellado por una ambulancia que entró y no le vio.

Después de esto quedamos con uno de los médicos que trabajan allí para la ronda diaria. Iban con unos 20 estudiantes de enfermería correteando y pegándose codazos en cada una de las habitaciones para poder estar cerca y ver lo que decía el cirujano (tipo Anatomía de Grey, pero sobresaturado). Al acabar la ronda nos llevan para que veamos los quirófanos. Yo no soy médico, pero el hecho de que en uno de los dos quirófanos nos dejen entrar sin ni siquiera fundas de plástico para los pies, extraña un poco, pero cuando luego ves que en la sala de esterilización al lado de los instrumentos tienen el café y una ventana enorme abierta de par en par con montones de moscas entrando y saliendo, flipas.

      Claudia y salida con el orfanato
   

Para el viernes por la tarde se preparó una fiestecita en el orfanato. Los 10 niños mayores ya han llegado a los 4 años y es el momento de su despedida. Como conté antes, la estancia de los pequeñajos en el orfanato es temporal, y cuando llegan a los cuatro años, se hace una fiesta de cumpleaños al final de la cuál parten con sus familiares.

Ese día acompaño a Tidian, el adjunto del orfanato, al cole a por los mayores, y ya que estoy allí entro a hacerles alguna foto. Cuando ven el flash se desmadran completamente, así que juego un poco con todos y luego los nuestros salen y se vienen con el minibus.  Ya de vuelta, comida especial (para mí también, pero a mi me vienen corriendo con una cuchara las cuidadoras cuando ven que me voy a poner a comer con las manos) y luego se les regala a cada uno una bolsa con ropa, casi tan grande como ellos mismos. Cuando se dan cuenta de lo que pasa, que pasa? pues que se ponen casi todos a llorar... a Amssetou casi hay que despegarla a la fuerza para que se suba a la moto con su padre. Que penita, de verdad....

Se supone que después de su partida, las familias se comprometen a que acaben el curso, pero en más de un caso, la imposibilidad de traerlos diariamente hasta el cole te hace dar por hecho que para estos niños se acaba una etapa de su vida y empieza una muy distinta. Da mucha pena, en serio....

        Despedida de los niños mayores del orfanato
 

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Parte II:  Viaje a Gaoua, Banfora y Bobo

   

 

Empieza el viaje! Dado que María (mi hermana) sólo está aquí dos semanas, y que quiere ver un poco de país, pues decidimos irnos 5 días al sud-oeste de Burkina; Gaoua, Banfora y Bobo. La aventura, porque ya veréis que lo fue, comienza un domingo. Salimos por la tarde de Ouahigouya dirección a Ouagadougou (la capi) en el bus. Hay dos compañías diferentes que hacen el mismo trayecto, una tarda creo que una media hora menos que la otra (sobre un trayecto de 180km por "autopista") y nos aconsejan sabiamente ir con la lenta. El bus rápido nos pasó en plena autopista y ya daba miedo...

Que qué tal es un bus en Burkina? Bueno, eran ya las 5 o las 6, de modo que el calor no era muy sofocante, pero entre el poco espacio, lo cutre del bus, y lo que viene siendo el olor a África.... La verdad yo pensé que se me iba a hacer más largo, y tampoco fue para tanto... con que estoy deseando volver...

Llegamos a la capital ya de noche, y un taxi nos acercó al albergue donde íbamos a pasar la noche (ahora veréis porqué os estoy contando todo esto..) total que todo perfecto, nos vamos a cenar al Verdoyant (flipo, sale en la web del tripadvisor (Aquí) ) y cuando íbamos de vuelta para el hotel, en la oscuridad, dos negros en una moto pasaron por nuestro lado, con un cuchillo cortaron el tirante del bolso de mi hermana y salieron por patas. Pasaporte. Móvil. Cámara. Pasta. En pelotas en medio de África.

"Por suerte" yo seguía teniendo todo lo mío y alguna cosa de ella, así que nos pusimos en contacto con el chico que nos iba a llevar de viaje al día siguiente (tiene web, y es la leche, así que aquí la pongo kamoutour.com) y nos llevó a la comisaría esa misma noche, vino a vernos hasta el comisario jefe, que debe de ser muy importante porque mientras esperábamos allí, me puse a hablar con dos soldadicos del tema más sencillo para entablar conversación en África; Samuel Etoo, y así en cosa de una décima de segundo, que le vieron entrar, dieron un respingo y se cuadraron de una forma tan bestia que hasta casi lo hago yo por inercia..

La mañana siguiente nos tocó volver a la comisaría a por un papel, que aunque nos tocara hacer mucho papeleo, muy amable todo el mundo, todo hay que decirlo, pero no es comprensible que permitan que para cuatro turistas que les pasan por allí, sucedan estas cosas. Te puede pasar en cualquier capital de Europa, en cualquier ciudad española, pero allí tiene que ser tan fácil pillarlos que parece mentira que no lo hagan... Luego visita al consulado honorífico de España, pues embajada no hay, y por fin se puede salir de viaje, con unas 5 horas de retraso, pero se puede salir.

Este pequeño imprevisto (el primero de los dos que nos van a aparecer en el viaje) provocó un viaje con pocas paradas. En teoría habríamos podido ver un par de sitios, pero como no paramos, pues no se cuáles eran. Comimos en un bar de carretera... no imaginéis. Cutre, pero la carne estaba buena buena. La hacen ahí en medio, la dejan tapada con bolsas de cemento para que las moscas no se atiborren, le pides mil Cffas y te pone un plato de carne con picante y unos palillos. Te traen una regadera (la primera vez piensas, que quiere regarme?) para que te laves las manos antes de comer, y ale, bon apetit!

Ya de noche llegamos a Gaoua,  y con el guía local fuimos a una fabrica de cerveza, la probamos (taba wenisma!) nos dimos un paseo por el centro del pueblo, y luego en un bar nos tomamos una cerveza y más carne como la de medio día.

Ahí, en plena noche, con Bob Marley sonando por todos los rincones (era el aniversario de su muerte), por fin un momento para pararse, mirar el impresionante cielo lleno de estrellas, y darte cuenta de que estás en medio de ninguna parte, en un lugar perdido que nunca habrías imaginado poder visitar (ya que esto no es como irse un finde a Londres), sentado en un bar africano, con africanos (y tu hermana), viendo la vida desde el punto de vista más parecido a lo que es su vida que yo creo que se puede alcanzar en una estancia tan corta como la mía...

Ese instante en el que tomas aire y lo sueltas poco a poco, mirando para todos los lados, todo es nuevo, todo es distinto, todo es único, pero estás dentro.... Esa sensación, ni tiene precio, ni se puede describir.... 

 

        Viaje de ida a Gaoua; mucho coche!
     

Este primer día de estancia por aquellas zonas visitamos varios poblados, uno de cada una de las etnias locales. Empezamos por ir a un pueblo de la etnia Gan (se ven en las fotos que los poblados son distintos) donde en una familia, cada mujer tiene  su propia casita con techo de punta, el orden de importancia de la mujer se mide con el tamaño del patio cubierto que tiene; algunas de las casas tienen como un porche grande, otras ni tienen, y eso les da el estatus.  Esta zona se ve mucho más rica que la provincia del norte donde viven Víctor y Cris y trabaja Intervida, y de hecho, aparentemente no tienen problemas de comida. Digo aparentemente porque seguro que los hay, pero cuando digo que vamos a un pueblo, es que visitamos uno cualquiera de las decenas que hay por los alrededores, y no se nota la miseria que se ve a la legua por el Yatengá.

Entre termiteros de 4 metros y baobabs de 40, llegamos a la casa del rey de los Gan, al que por lo visto rinden pleitesía a nivel mundial. Por un pequeño donativo pudimos asistir a una especia de concilio en el que el rey mediaba en un conflicto entre varias familias. Podría inventarme el tema de discusión de la reunión, pero dado que no hablaban en francés, sería pasarme. Luego le hice una foto al rey, y nos fuimos. El me dijo que lamentaba no ir mejor vestido para la foto, y yo pensé, si hubiera más reyes que te reciben sentados en una mecedora zarrapastrosa de madera, y te hablan como a un igual, menos problemas habría en el mundo...

Luego de salida del pueblo pasamos por el cementerio de los reyes, cuatro casetas con unos monigotes muy curiosos dentro, cada uno representando a uno de los grandes reyes que han tenido a lo largo de la historia. Una humildad en todo que casi te hace pensar en dejar de ser republicano... (luego vuelves aquí y dices.. déjate...)

La siguiente parada fue en la casa de un brujo. La cosa comenzó bastante ortopédica, pues el brujo era un negro en chándal viejo, y cuando nos enseñaron la casa y la caseta de los donativos, aunque es original el ver todos los monigotes que tienen, y que te expliquen que según para lo que sean, miran hacia la puerta (para "ayudar" a la familia) o están en la puerta mirando para fuera si son de protección contra lo que entra, te da la sensación de que es un sacacuartos (pues para visitarle hay que hacer un donativo, que no reciben en mano, que tienes que dejar a los pies del monigote de los donativos porque ellos no cobran), pero cuando nos íbamos, llegó un vecino que venía de lejos para pedir fertilidad y bienestar para su familia.

El guía nos dijo que nos esperáramos que iba a haber un encuentro y que a lo mejor podíamos verlo en directo...

Te quedas un poco extrañado, en la puerta de una casita (muy chula por cierto) pensando en que ahora te van a meter en algún sitio para que veas a un negro en tanga saltando y saltando alrededor de una hoguera y pegando gritos.. pero no fue así...

A los cinco minutos, nos dicen que podemos entrar. La casa es bastante cutre por dentro, aparte de enana. Después de ir de cuclillas por un pasillo para no destrozarme la cabeza con los palos del techo, llegamos a la puerta de una habitación pequeña, que es donde estaba teniendo lugar el encuentro. Es una sala a la que sólo entra luz por un agujero del techo, y que está llena de iconos, a cuál mas tétrico. En una pared, el brujo del chándal sentado escuchando al hombre, y a mi lado otro familiar con una jaula. Ahí, de repente, empieza a sacar pollos (o similar) vivos y de los va dando al brujo, que los va pillando por el cuello, rebanándoselo, y dejando caer la sangre a los pies del visitante. Mientras tanto el guía nos cuenta (en realidad va traduciendo lo que cuenta el ayudante del brujo que nos acompaña todo el rato) que hay que llevar mucho cuidado en que el animal no se quede sin sangre, pues si muere durante el encuentro traerá "mal fario". Así que cuando el animal está casi desangrado, el tío lo tira hacia la puerta (a mis pies) donde cae moribundo, se levanta como puede y sale corriendo, hasta que una de las mujeres del druida lo coge para hacer la comida...

Después de que me cayeran a los pies unos ocho o diez bichos desangrándose (no podía hacer fotos), salieron los dos por la puerta, para que yo entrara y lo pudiera ver todo de cerca. Plumas, sangre, monigotes, piedras.... esto no puede ser un espectáculo montado para nosotros (nuestro donativo no cubre tanto bicho muerto) .... esto es de verdad, como en las películas, como en los documentales, pero en vez de al otro lado de la pantalla, al alcance de tu mano... impresionante....

A la salida de aquello, y de camino al sitio de comer, (que no restaurante) paramos en una "fábrica" de mimbre, y en un artesano de madera, pero los monigotes eran muy feos todos. Luego Mouni (nuestro guía-conductor) nos preguntó si queríamos comer en un sitio para turistas, pero ya sabía que no, de modo que acabamos bajo una carpa de paja comiendo pollo con arroz. Las condiciones higiénicas, pues escasas por decir algo, pero la comida buenísima!

Por la tarde fuimos a un poblado Lobi. Estas casas son muy distintas de las otras. Ya tenemos asumido que la poligamia es algo habitual allí, pero esta etnia es la leche. Se trata de un pueblo de origen guerrero, por lo que los almacenes de mijo y los corrales están dentro de la casa, que tiene una puerta considerablemente gorda que se cierra desde dentro.. por si las  moscas... Luego dentro, cada mujer tiene una habitación, donde duerme con todos sus hijos, y el estatus dentro de la familia se mide por la cantidad de cacuelas que tiene cada una. Si ves muchos en una pared, es que se trata de la mujer preferida... y de ahí para abajo. Lo que más me llamó la atención fue que el hombre, como buen guerrero, no tiene habitación, sino que duerme en el techo de la casa (hay una foto de su "kit de aseo personal") y para bajar, tiene un agujero que da acceso a la habitación de cada mujer, para poder entrar a "pasar un rato" con la que quiera, sin que el resto se entere....

Asumiendo lo de la poligamia, las mujeres pensarán que menuda animalada, que menuda manera de despreciar a la mujer, que no hay derecho... y todo cierto... pero como tío... qué cracks no? Se hace una casa con una escalera para pasar la noche en la habitación que decida... tampoco viven tan mal por estas latitudes!!!

Luego, ya cerrando el día, paseamos por un par de pueblos y vimos el ambiente que hay por allí; las mujeres trabajando, y los hombres mirando...

Ya al final, y desde el coche, al hacer una foto, la cámara me hizo un ruido raro. La caja del espero está rota.. me he quedado sin cámara. Al estilo Macgyver, con la pegatina de una tarjeta de memoria, las tijeras de la bolsa de aseo de mi hermana, y mucho esfuerzo para que no cayera ninguna gota de sudor dentro, conseguí dejar el espejo levantado... parece que todavía podré hacer alguna foto más...

 

   
       Visita al rey Gahn, etnias Gahn y Lobi y la casa de un brujo
   

Hoy hay que levantarse pronto, hay que hacer un poco de carretera para llegar a Banfora. Por el camino, lo habitual, megatermiteros, y un paisaje muy distinto a lo que me acostumbré yo a ver por la zona norte; verde, plantas, agua, gente pescando, niños bañándose en aguas estancadas mientras las madres lavan la ropa en el mismo sitio... La verdad es que el trabajo de intervida en Burkina es más profundo de lo que pueda parecer a simple vista, pues en más de una charla he oído cómo los trabajadores locales les insisten en la higiene personal, pero aun así, en cuanto hay un poco de agua, ahí que van todos a chapotear como locos... normal, no? niños! el problema es que luego cuando llegan a "casa" los conceptos toalla, ducha y champú a que nuestras madres, si es que nos dejaban chapotear, nos obligaban después de un buen remojón.... Allí luego les pica todo el cuerpo, se costipan, y si a esto le añadimos la malaria, la mala alimentación y la desnutrición, pues luego pasa lo que pasa, que la tasa de mortalidad infantil está por la nubes...

Llegamos a Banfora, dejamos las cosas en el hotel, compramos pan, sardinas y atún, y nos vamos. Estamos buscando las cascadas de Karfiguela, pero a simple vista por donde vamos no puede haber cascadas; hay cultivos, enormes cultivos de maiz con riegos redondos, hay fábricas de algodón, pero cascadas? Pues si, en medio de todo esto, hay una pequeña colina. Aparcamos a los pies, y según nos vamos adentrando entre mangos de 30 metros (el árbol no la fruta) empezamos a subir y subir, se empieza a tener una vista panorámica espectacular de toda la llanura, llena de mangos, de baobabs, de palmeras, y se empieza a oír el agua.

Las cascadas son un shock con todo el entorno, no tiene nada que ver, es como un pequeño oasis en medio de la nada. Ideal para comer con tranquilidad, junto con los 4 o 5 turistas más que suben hasta allí, pasando un rato bajo el agua calentuja mientras los peces se te acercan para ver si eres comida o no. Después del viaje en coche sienta muy bien un ratito allí flotando, fresco, pero con unos 45 grados cuando sales del agua.

Después, Mouni nos dijo que nos daba tiempo a ir a unas piedras que había por allí cerca, pero que haría mucho calor. Estamos en África! que demonios! Les Dômes de Fabegoudou son una serie de rocas talladas por la erosión y los años, y tienen un aspecto bastante similar a la capadocia turca. Puedes pasarlo bien un rato subiendo y bajando de una a otra, aunque los 45 o 50 grados se hacen notar rápidamente.

Para acabar el día nos vamos a una reserva donde hay hipopótamos. En el momento en que me siento en la canoa para salir, al hacer una foto, oigo como la cámara hace un "clack!"..... adiós cámara, es espejo roto del todo y la cortinilla bloqueada.... La mala leche fue lo que probablemente no me dejara disfrutar del paseo en canoa, según nos íbamos acercando, el tipo de la canoa iba dando golpes en la embarcación para hacer ruido, pues aunque el hipopótamo es pacífico, pues cuando sale del agua no lleva un ojo en el cogote, y si al salir coincide que pasas por encima, pues puede pasar lo que sucede tan a menudo que convierte a este animal en el que más muertes causa a lo largo del año...

Con un poco de respeto, nos llegamos a acercar a unos 20 metros de 4 hipopótamos que iban entrando y saliendo, bostezando, mirándonos, y dándonos el culo. La mala leche que llevaba encima no me dejó disfrutarlo, una pena.

Por la noche cenamos en un bareto local en el que nos dieron un concierto de djembés y tambores calabaza, con algún que otro negro bailarín. Había uno que llevaba el ritmo de una manera impresionante... pero yo seguía mosqueado por lo de la cámara...

 

   
      Cascadas de Karfiguela y Dômes de Fabegoudou
   

Hoy va a ser un día irrepetible. Hasta ahora no había mencionado que los problemas médicos que yo arrastraba desde España eran de espalda. Tengo una preciosa hernia discal, como montones de gente, pero la mía resulta que es tan maja que me tiene pinzado (a día de hoy sigue) el nervio ciático, lo que se traduce en un calambrazo desde el culete hasta el meñique. Si le unimos a esto las autopistas de Burkina, la estabilidad de los 4x4 por los caminitos, y demás, no es que el tratamiento que estoy siguiendo en el viaje sea el adecuado... ya que me paso el día medio cojo, esté donde esté...

Esta mañana salimos pronto de Bánfora dirección Bobo, capital cultural de Burkina Faso y segunda ciudad en importancia. Una vez allí, por la mañana nos enseñan la ciudad. El barrio antiguo (como si el resto pareciera más nuevo) nos explican que la ciudad se dividía en tres trozos, uno para cada uno de los empleos de los que predominaban en la época, aparte del campo; Herreros, brujos y carpinteros. Es bastante interesante que alguien local te cuente la historia de la ciudad, aunque la verdad, no recuerdo mucho. Lo que más me llamó la atención es cómo hacían las figuras de hierro, cada una en su molde de cerámica, que sólo valía para una vez, y el río que pasa por allí en medio, que tiene peces sagrados que no se pueden comer (de hecho les dan de comer) y que también usan como lavadero, como baño, y como aseo. Curioso que no se paren a pensar que merecería la pena tener en cuenta hacia dónde va el agua antes de mear y lavar...

Después de todo el paseo matutino, y de un considerable dolor, comimos en un bar en el que para sentarse hizo falta primero ver que debajo de aquella montaña de moscas había una mesa, y luego estar con un papel en la mano espantando a las que querían recuperar su sitio bajo el ventilador. La comida, lo habitual, arroz y pollo, con una salsa buenísima, y después un ratito de siesta que el calor de hoy no te da para pasear mañana y tarde sin descansar, ya que hoy no hay cascadas en las que refrescarse un rato.

Por la tarde, lo primero es ir a la mezquita. Es el único edificio distinto de todos los que salen en las fotos, es "algo" hecho con barro y con infinidad de palos clavados en las paredes para permitir una restauración constante, ya que debe de ser el único edificio de la ciudad, por no decir del país, que rehabilitan en cuanto tiene un problema. La estructura interna es curiosa, pues ya sabemos que las mezquitas por dentro cuidan mucho la acústica, pero el hecho de que los pilares sean de casi un metro de diámetro (y con una extraña forma más digna de Gaudí o de un chapucero, en vez de cilíndricos), que las salas estén bastante separadas, y que además se tenga que escuchar el rezo en la habitación de las mujeres lo complica todo bastante. En cada uno de los pasillos que quedan entre columnas, en el techo hay pequeñas aberturas, para el olor, si, y en las paredes los avances del siglo XXI traducidos en unos ventiladores casi destrozados (de Aire, nada, evidentemente). Por fuera, tiene dos grandes minaretes, gordos en la base y finos en la punta, con una pequeña escalera de caracol dentro hasta el techo de la zona de rezo, y de ahí para arriba pisos de madera con paja, donde duermen y descansan. Pude subir un par de pisos y cada vez estaba más fresco, pero con mas olor a humanidad. No subí más porque me dolía bastante la pierna.

Después de esto dimos un paseo por el mercado local, del estilo del de Ouahigouya, pero con un edificio en el centro, con un montón de puestos de carne y pescado. Al pesar lo que venden supongo que espantarán las moscas porque para que sea su peso, porque vamos, una cantidad de bichos por la carne fresca, por el pescado, por la fruta, por la verdura.. de esto que piensas, menos mal que ya he comido porque ahora me lo pensaría dos veces...

Ya para acabar el tour, volvimos al barrio viejo a que nos hicieran un miniconcierto de djembés los que estaban por allí. Da mucho palo que se pongan a tocar para ti, porque te sientan en un banco delante y parece que estés en la feria... Ahí ya empezó a dolerme mucho mucho la pierna, así que decidimos volvernos para el hotel, pero de camino paramos a comprar música en un puesto, y ahí empecé a encontrarme mal. Cuando decidí ir hacia el hotel, di 5 pasos y lo siguiente que recuerdo es levantarme del suelo con la cara chorreando de sangre. Volví a perder el conocimiento a los pocos segundo, pero esta vez ya estaba tirado en el suelo, y luego cuando me desperté estaba entre un montón de cabezas negras superpreocupadas y mi hermana pegándoles gritos a todos para que no me levantaran entero, que sólo me subieran las piernas. Al cabo de unos minutos, ya estaba allí nuestro coche y pude experimentar en primera persona cómo es la atención primaria (privada, claro) en Burkina. En el trayecto desde el suelo hasta el coche, con montones de negros mirando y flipando, me dieron ganas de decirles que si alguno lo había grabado con el móvil que lo subiera a youtube.. pero para qué...

El primero que vino a verme la barbilla era ginecólogo, y mientras que llegó el cirujano María ya me había limpiado la herida casi amenazando al pobre enfermero que andaba por allí para que le diera agua (normalmente se limpia con suero pero no tenían), y luego conseguí convencer al médico para que me cosiera mi hermana. Me costó un par de chistes malos sobre la cicatriz que me iba a dejar (por cierto, casi ni se nota), pero al final, aunque con algún comentario como "en ese lavabo lleno de mierda me tengo que lavar las manos para coser" o "esa gasa ya no está esterilizada porque la has dejado encima de eso que no está esterilizado", que la verdad cuando estás debajo de un papel verde para que te cosan, impone mucho respeto, todo salió bien.

 

 

   
     Bobo Dioulasso y cocodrilos de Sabou
     
 

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Parte III:  Final de la estancia

     
     Salida con el Patron
     
   
     
     Salida con Sanidad
     
   
     
      Salida con educación
     
   
     
       Salida con el CREN
     
   

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Fotos sin relato

       Llegada a Ouahigouya, visita al orfanato y paseo nocturno
     
       Visita al CREN y piscina con los peques
     
        Jardines de BIBIR
   
        Salida de control con el orfanato
     
      Koumbri
     
      Claudia y salida con el orfanato
   
        Despedida de los niños mayores del orfanato
     
        Viaje de ida a Gaoua; mucho coche!
     
       Visita al rey Gahn, etnias Gahn y Lobi y la casa de un brujo
   
      Cascadas de Karfiguela y Dômes de Fabegoudou
     
     Bobo Dioulasso y cocodrilos de Sabou
     
     Salida con el Patron
   
     Salida con Sanidad
     
      Salida con educación
     
       Salida con el CREN